Aug 22

Primero Scrum, luego Kanban

 

Hace tiempo comenté que se nos iba relajando Scrum y que quizás Kanban nos fuera mejor. El motivo era que el Scrum se nos hacía muy difícil en las condiciones actuales de nuestros proyectos: fases finales, con el código prácticamente acabado a falta de corregir bugs, integrar con hardware, probar, etc. Estimar cuánto vas a tardar en arreglar un bug es muy difícil y estimar cuántos bugs vas a encontrar en las pruebas peor, por lo que planificar sprints se nos hacía poco menos que imposible.

Sin embargo, hay muchos artículos que critican a los que dicen "Nosotros no podemos aplicar Scrum" o "En nuestros proyectos no se puede aplicar Scrum", así que la decisión de cambiar de Scrum a otra cosa me dejaba mal sabor de boca. Me daba la impresión de que era más un problema de incapacidad e inexperiencia nuestra que un problema real con Scrum.

Pero el otro día leí un artículo en Dos Ideas: Iterar primero, fluir después. La idea básica que exponen es que en las fase de desarrollo del proyecto se puede usar algo como Scrum, cuando el código está sin hacer, cuando se debe hacer un seguimiento de cómo se va, cuando se puede hacer un listado de historias de usuario, estimarlas y hacerlas. Pero en las fases finales, cuando ya casi todo está hecho y sólo queda corregir errores o hacer mejoras/cambios, Kanban puede ser mas adecuado. Hay que priorizar esos bugs/cambios e ir haciéndolos. Cada vez que se termina uno, se coge el siguiente. No se planifica nada y las cosas están cuando estén.

La verdad es que esa idea me gusta mucho. Aunque quizás mi opinión es muy subjetiva, porque justo esa idea es la que me quita el remordimiento de conciencia de no poder haber aplicado Scrum y apoya mi idea de pasarnos a Kanban dadas nuestras circunstancias. Creo que merece la pena intentarlo.

Así que a la vuelta de vacaciones (por eso escribo poco estos días), cogeré a mi grupo de tres personas con seis proyectos faltos de tiempo a cuestas y les haré la propuesta, a ver qué opinan.

Aug 05

Me he echado atrás con el netbook

 

A punto de empezar el período de vacaciones, decidí que iba a echar de menos el ordenador y descubrí los famosos netbooks. Portatiles pequeñitos, sin CD/DVD, fácilmente llevables de vacaciones entre los bañadores de las maleta y pensados principalmente, supongo, que para pillar por ahí wifi en verano o contratar un ADSL de esos de teléfono (en las tiendas de móviles casi te lo regalan si contratas el ADSL)

Pues bien, saqué los dineros del banco y me lancé a por uno de ellos. Primero a la tienda de debajo de casa (un BEEP). No tenían ninguno, tenían que pedirlo, pero como me iba de vacaciones en una semana, no me quise arriesgar. Luego a visitar grandes centros (AlCampo, Media Mark, etc, etc).

Tras mucho patear, encontré en el Media Mark uno de exposición encendido y tocable, así que me puse a ello, a tocar.

Pues no me gustó nada. La pantalla tiende a ser panorámica (de 10 pulgadas en el que estaba tocando) y se me ocurrió abrir un Wordpad (no lo quiero para navegar/mirar el correo, que también, sino para escribir o programar) y la impresión fue desastrosa. La pantalla sí, se ve bien y bastante definición, pero el wordpat tiene arriba, como todas las aplicaciones, su barra de menú, de herramientas, etc, etc. Al ser la pantalla panorámica y más bien pequeña, resulta que el área útil para escribir es de unas pocas líneas de texto, eso sí, muy, muy largas y con letra "chiquitilla". Me imaginé ahí abierto un eclipse … y me eché atrás. No quiero un netbook.

La siguiente opción es un portatil de verdad, pero eso ya me parece muy caro para juguetear un poco en verano. Además, no puedo taparlo en la maleta debajo del bikini y tengo uno pedido en el trabajo, que tardará, pero llegará.

Así que este verano, como los anteriores, de prestado en casa de mis padres y aprovechando las visitas para revisar el foro, el correo, o escribir tonterías como esta.