Hace once años, con el piso recién comprado, decidí comprar un televisor grande. De aquella, compré un televisor de tubo de formato 4:3 de 28" y de aquella intentaron ya venderme uno de tubo panorámico. Pregunté a la señora de la tienda si en esas televisones panorámicas no se veía a la gente ensanchada. Ella contestó, llena de sabiduría, "es que es el futuro". Yo, por supuesto, me negué a ver a la gente ensanchada aunque fuera el futuro y me compré la de 4:3
Hace un par de semanas, esa televisión de tubo, comprada hace once años, hizo "pluf", se apagó y empezó a oler a quemado. Así que tocó renovarse y comprar una de esas televisiones planas que hay ahora, formato panorámico. Dicho y hecho, el Lunes pasado estrenamos nuestra tele.
Llegó a casa, la desmontamos, la enchufamos, jugamos con ella un rato a sintonizar canales, poner DVDs y "asombrarnos de lo bien que se ve". Una hora después de tener la tele funcionando, llegué a la conclusión de que nos han idiotizado. Y una semana después de tener la tele, me he reafirmado en la idea.
Idiotización 1
El primer motivo de idiotización es el siguiente. Durante los días que estuvimos sin tele, la echábamos de menos. Hay costumbres adquiridas, como sentarse en el sillón y coger el mando a distancia para hacer zapping justo después de comer o cenar. Al no tener tele, llegabas al sillón y te faltaba algo. Parece que no podíamos vivir sin tele.
Sin embargo, con la tele recién comprada y diez minutos después de haberla instalado y probado… ¡¡ nadie hacía caso a la tele !!. Las niñas se fueron a su cuarto a jugar, mi mujer a hacer sus cosas y yo al ordenador. Un aparato tan caro y nos ha durado la novedad diez minutos. Y si no está ese ruido de fondo que es el televisor encendido, lo echamos de menos.
Idiotización 2
Nos han metido el formato panorámico hasta por las orejas y si la tele no tiene FULL HD (Alta definición a tope), es una caca de tele. Así que compramos teles panorámicas, cuanto más grandes mejor y cuanta más definición tengan mejor …. pero la realidad es dura:
- La inmensa mayoría de las cadenas y programas no se emiten en panorámico, así que las opciones que tenemos de uso de nuestra tele panorámica son:
- Usar media tele, poniéndola en 4:3 y dejando franjas negras a los lados.
- Dejarla en 16:9 para que ocupe todo el ancho, con lo que vemos a la gente ensanchada. Al menos quedamos bien con los amigos, ya que después de una sesión de tele y acostumbrarnos a la gente ensanchada, inevitablemente les preguntaremos a nuestros amigos si han adelgazado.
- Poner 16:9 y zoom vertical, para que la imagen ocupe todo el ancho, pero sin ver a la gente ensanchada. Eso sí, entonces salen todos con el flequillo recortado, ya que cae fuera de la pantalla.
- Tampoco emiten en alta definición, por lo que lo normal es que en una tele tan grande y con tanta definición, la imagen se vea fatal, como un DivX de baja calidad o incluso borroso. De hecho, un compañero me avisó, si lo primero que haces al ver una tele de estas es ver una cadena de televisión normal, quedarás decepcionado y pensarás que la tele se ve fatal, pero no es la tele, es la señal emitida.
- Y lo más mejor de todo, dentro de una misma cadena, cada programa se emite en un formato distinto y el no va más son los anuncios. Cada 20 segundos, cambia el formato de la imagen. E incluso teniendo tele panorámica y emitiendo la película en panorámico, muchas veces se ven las franjas horizontales negras arriba y abajo. ¿Tendremos que ver las películas en teles todavía más panorámicas?
Y así estamos, después de once años en el que ver a la gente ensanchada era el futuro, según la señora de la tienda, se ve que ese futuro aún no ha llegado y le queda un poco. Eso sí, cuando la señal se emite realmente en formato 19:6 y con alta definición, o se pone un DVD (y supongo que un Blue Ray mejor), entonces sí se ve realmente bien. Desgraciadamente, son pocas las ocasiones.