Uno de los valores del manifiesto ágil es valorar "Individuos e interacciones sobre procesos y herramientas". Este es posiblemente el más importante de todos ellos y quizás, el que menos en cuenta se tiene cuando se intenta implantar una metodología ágil. No por la parte de "interacciones", ya que cosas como programación en parejas, los daily scrum meeting, y demás tipos de interacciones sí se tienen muy en cuenta, sino por la parte de "individuos".
Según mi experiencia, precisamente la parte de "individuos" es la más importante de todas y sin ella, todo lo demás se va al garete.
Con la parte de individuos se quiere decir gente preparada y adecuadamente motivada, es decir, gente que sabe hacer bien su trabajo y que tiene ganas de hacerlo. Y eso es lo realmente importante. Si la gente no es técnicamente adecuada o no tiene ganas de hacer las cosas, da igual que hagan o no reuniones diarias, que trabajen en parejas, que se les den herramientas o que interaccionen con el cliente: el trabajo no sale bien.
Y eso es algo que estoy viendo continuamente en el trabajo. Según qué personas caigan en qué proyectos, estos pueden ir bien o mal, incluso aplicando la misma metodología con las mismas herramientas.
Así, hay proyectos que cuando llegan a los programadores están totalmente sin definir, no se sabe muy bien qué es lo que hay que hacer en ese proyecto, qué es lo que quiere el cliente y ni siquiera se sabe cuales son los requisitos. Mientras, otros proyectos llegan a los programadores bastante bien definidos, con una idea clara de lo que hay que hacer (aunque luego cambie) y llega con algo de documentación en condiciones, al menos, para las partes con más incertidumbre. Casualmente, las personas responsables de proyecto suelen coincidir en los casos que llega o no llega el proyecto definido. Si el responsable es "Fulanito", su proyecto llega bien definido. Si es "Menganito", no se sabe qué hay que hacer en ese proyecto.
Luego, entre los programadores, siempre hay módulos que llegan en plazo más o menos bien y sin demasiados problemas, incluso aunque esa parte no esté bien definida. Otros módulos, llegan mal y con muchos problemas, aunque estén bien definidas. Casualmente, las partes que llegan bien suelen estar hechas siempre por las mismas personas y las que dan muchos problemas, por otras. Un programador bueno técnicamente, con iniciativa y bien motivado, cuando le llega un algo para hacer mal definido, empieza a dar la paliza al responsable del proyecto para enterarse qué tiene que hacer, hace sus propias propuestas si no lo consigue, hace su código bien hecho y fácilmente modificable y finalmente entrega algo que funciona y que sirve para lo que quiere el jefe, incluso aunque el jefe no sabía qué quería. Un mal programador, sin iniciativa y sin motivación, cuando le llega una cosa sin definir, no hace nada salvo protestar y se entretiene con internet o con otra cosa. Al final, cuando la cosa corre prisa, hace lo que le puede deprisa y corriendo, lo hace mal porque técnicamente tampoco es bueno y el proyecto tiene problemas y se retrasa.
Obviamente, no debería llegar a los programadores cosas sin definir, pero aquí puedes ver que aunque el procedimiento y las herramientas sean las mismas, si se junta un mal jefe de proyecto con malos programadores, el proyecto va de culo, mientras que si se junta un buen jefe de proyecto con buenos programadores, ese proyecto suele ir de cine.
Cuando fallan las personas en una de las dos partes, la otra puede "arreglar" la situación. Ante un jefe de proyecto incompetente, los buenos programadores acaban prácticamente definiendo y llevando ellos el proyecto. Ante unos programadores incompetentes, un buen jefe de proyecto lleva mucha supervisión, define mucho las cosas, prueba mucho y sabe sacar lo máximo posible de los programadores que le han tocado.
Y todo esto es real, es lo que voy viendo en varios años de trabajar en proyectos con bastante gente, tanto de currito como llevando programadores.

