Hace un mes aproximadamente llegó el momento de ir a las instalaciones del cliente (no a Kazajstan, sino aquí, en Madrid) para actualizar la versión de software de un sistema que está todavía en garantía. En esa versión se habían corregido una serie de incidencias que el cliente había encontrado.
El plan era ir a instalar y probar nosotros la nueva versión durante una semana. Luego, otras dos semanas probando con el cliente para verificar el correcto funcionamiento de la nueva versión y el cierre oficial de las incidencias. Así que antes de todo eso hicimos una reunión a la que se me convocó junto a otras diez o doce personas. En esa reunión se planificaron los trabajos a realizar durante esas tres semanas en las instalaciones del cliente. Y al final de la reunión todos tenían que ir allí a instalar o probar varios días … menos yo. Fui el único de la reunión al que no le tocó ninguna tarea allí. Eso sí, en la reunión me pidieron que estuviera localizable esas tres semanas e incluso hablaron de ponerme un móvil, de forma que pudieran llamarme si hubiese cualquier problema.
Al salir de la reunión me dio por pensar en todo esto: que se me llame a esa reunión, que no me hagan desplazarme, pero que quieren que esté localizable… y llegué a la conclusión de que los tengo totalmente engañados: "Todos están totalmente convencidos de que soy imprescindible, pero nadie sabe muy bien para qué".
Espero que no se desengañen y me echen…..