Buscando y leyendo sobre metodologías ágiles en internet, no recuerdo dónde, pero me he encontrado en varias ocasiones con cosas como "Para hacer Scrum y ser ágiles hay que seguir los principios de scrum a rajatabla. Las reuniones diarias deben ser diarias y si no, no le sacaremos todo el partido a Scrum". O cosas como "En programación extrema hay que seguir estrictamente todas sus reglas. No podemos, por ejemplo, hacer programación extrema y no hacer la programación en parejas".
Este tipo de afirmaciones me lleva a pensar si no estaremos perdiendo el horizonte de las metodologías ágiles. Uno de los principios del manifiesto ágil es "Individuos e interacción frente a procesos y herramientas". En el momento que ponemos unas reglas para una metodología ágil y decimos "hay que seguirlas a rajatabla", estamos contradiciendo el espíritu de las metodologías ágiles.
Es cierto que Scrum o Programación extrema han demostrado su valía en muchas ocasiones. También es cierto que las reglas de dichas metodologías han salido como fruto de la experiencia y han demostrado ser útiles. Por ello, alguien que lleva aplicando metodologías ágiles unos pocos años y en unos pocos proyectos no es posiblemente la persona más indicada para decidir si esas reglas son buenas o no. Pero tampoco es correcto decir "hay que seguirlas a rajatabla, siempre y en todo momento".
Lo ideal, si empezamos con metodologías ágiles o las estamos usando, pero no somos gurús del tema, es que cojamos aquella metodología que creamos que se ajusta mejor a nuestros entorno y la sigamos a rajatabla. Siempre es mejor seguir reglas que sabemos han funcionado en muchas ocasiones que rechazar algunas de ellas o reinventarlas sin una buena base previa de experiencia. Más adelante, podremos aplicar en profundidad la verdadera filosofía de las metodologías ágiles, cuando tengamos experiencia en la metodología, veamos qué cosas se pueden mejorar y podamos comprobar que efectivamente mejoran, podremos empezar a aplicar cambios. Pero debemos ser realistas, el realizar cambios y que realmente mejoren la metodología, sólo lo conseguirán unos pocos con mucha experiencia e ideas claras: los verdaderos gurús del tema.