Soy aficionado a salir en bicicleta los domingos y llevo varios años haciéndolo. Pero a diferencia de otros muchos aficionados, no soy en absoluto aficionado a la bicicleta en sí misma. Cuando llego de uno de mis paseos, la cuelgo en la terraza y me olvido de ella hasta el siguiente Domingo. No la engraso, ni la limpio, ni la miro. En cuanto tengo cualquier problema más allá de un pinchazo, suelo llevarla a una tienda de bicis de barrio. El dueño es muy amable y se ha ganado mi confianza desde la primera vez que fui por la tienda, después de llevarme un cabreo con los del Decathlon.
En cierta ocasión vi que la tienda tenía una página web, así que en una de mis visitas se lo comenté. El dueño me dijo que no andaba muy contento con los que se la habían hecho y que si yo sabía algo de eso, que le hiciera un presupuesto para llevarle yo la página web. Bueno, no es lo mío, sólo llevo la mía por hobby, tampoco soy autónomo así que no podría darle factura y encima soy vago. Una cosa es "jugar" con mi página web cuando tengo ganas y otra es comprometerme a algo. Así que lo dejé correr. De esto debe hacer ya cerca de dos años.
Pero hace poco volví a visitar la web y vi cosas que no me gustaron nada. Enlaces internos rotos, fotos que no salen y la página muy parada, en dos años apenas había nada nuevo. Así que le envíe un correo al dueño diciéndole que podía arreglarle la página y que siempre que fueran cosas puntuales y sin mucho trabajo, no le cobraría. Me conformaría con algún descuento/regalo en los arreglos que me fuera haciendo en la bici. Vaya, un trueque. Así que quedamos para un café … y me llamaron la atención varias cosas.
Lo primero es "hacer negocios" con gente de un negocio totalmente distinto al tuyo. Si le pregunto con quién tiene contratado el dominio y el hosting o cómo accede al panel de control, pues pone la misma cara que cuando él me comenta a mí que en una bici a medida se seleccionan unos treinta tipos de piezas y que la junta de la trócola no forma parte de ellas.
Y por otro lado, yo iba con mi idea de arreglarle un poco la página, ponerle un os-commerce para que tuviera un carrito de la compra o incluso un foro en el que la gente pudiera preguntarle on-line si tiene tal o cual pieza, cuánto tardaría en conseguirla o el precio. Pues bien, no tiene tiempo para atender el foro adecuadamente y lo del os-commerce le da igual porque casi todas las tiendas de bicis tienen y el que compra on-line al final se va al más barato, que suele ser alguna gran superficie. El lo que quería es algo que muy pocas tiendas de bicis tienen y es que un cliente pueda hacerse una bicicleta a medida, eligiendo las piezas del catálogo y hacer el pedido sobre ello. Es más, tampoco quiere que esa aplicación esté abierta al público en general, sino que sólo puedan acceder ciertos usuarios a los que él dé de alta y que hayan pasado previamente por la tienda, es decir, clientes conocidos.
Así que me pareció entretenido y a ello me he puesto. Llevo ya un par de semanas a ratos libres desempolvando mi php y me he creado un proyecto de bicis a la carta en GitHub, donde he subido una primera versión, más o menos funcional, pero todavía con faltantes y algunos ideas pendientes. A la vuelta del verano le llevaré mi bici para que le haga una revisión general por debajo del barro que tiene acumulado desde el invierno.
Por cierto, entiendo que sólo le interesen esos pocos clientes conocidos que "suelen" comprarle bicis a medida. Jugando con la aplicación y un catálogo real, haciendo bicis de forma aleatoria, no me ha bajado ningún precio de los 2000 €.